Personalidad pasivo-agresiva

Todo el mundo reconoce un comportamiento agresivo. Con frecuencia sirve para dañar a alguien o deteriorar material. Pero las personas también emplean la agresión ‘instrumental’ cuando alzan la voz, insultan o amenazan a la otra persona con el objetivo de manipularla. Otro tipo de agresión es la pasiva,  la cual suele pasar desapercibida. Es por ello que hoy hablaremos de cómo identificar la personalidad pasivo-agresiva.

Aprende las diferencias entre agresividad vs asertividad aquí.

¿Qué es la personalidad pasivo-agresiva?

El comportamiento pasivo-agresivo, se manifiesta mediante un patrón de expresión emocional encubierto o indirecto. Un ejemplo de este comportamiento puede ser el de no cumplir o ignorar la petición de otra persona en vez de decir abiertamente que no le apetecía hacerlo.

Por lo general no suele quedar claro lo que esa persona quiere conseguir con ese comportamiento a no ser que se conozca bien a la persona.

Este tipo de agresión pasiva o encubierta, va dirigida a dañar a la otra persona o inducirla a hacer algo que no quiere. Por lo tanto, a pesar de ser pasiva, también es instrumental.

¿Por qué se lleva a cabo este comportamiento?

Todas las personas, en mayor o menor medida usamos la manipulación para conseguir ciertos objetivos, rehuir responsabilidades o evitar conflictos.

Siempre que no se tenga una personalidad pasivo-agresiva, este tipo de estrategias se pueden llevar a cabo de manera controlada, ya que por lo general se suele identificar en qué ocasiones es mejor usarlas y en cuales evitarlas.

Sin embargo las personas que presentan una personalidad pasivo-agresiva tienden a abusar de este tipo de comportamiento con el fin de autoprotegerse a costa de los demás.

Las personas pasivo-agresivas intentan que de ninguna manera se traspasen sus límites, por lo que demuestran una actitud defensiva constante.

Signos y señales de una personalidad pasivo-agresiva.

    • Ignorancia: este tipo de personalidad se manifiesta mediante la aplicación de la ignorancia hacia los demás. Es un comportamiento muy obvio para la persona que lo recibe, pero no tanto para los demás, lo que hace que el ignorado se pregunte si ha sido cosa suya o de verdad ha ocurrido, pudiendo generar malestar.
    • Insultos sutiles: no son insultos directos, sino que se manifiestan mediante actos, pertenencias o cualidades de la persona que lo recibe. Suelen estar camuflados mediante la ironía. Un ejemplo es hacer un ‘cumplido’ a la persona, sobre algo que sabe que ha hecho mal (‘enhorabuena por el examen que has hecho’ cuando en realidad ha suspendido).
    • Mal humor: Las personas pasivo-agresivas, tienden a estar siempre de mal humor, melancólicos o tristes. Suelen culpar a los demás o a las circunstancias de lo ocurrido.
    • Rigidez mental: otra característica de este tipo de personalidad es que suelen ser bastante rígidos mentalmente. No aceptan bien las críticas ni los cambios de planes. Como hemos dicho antes, tienden a una posición defensiva para protegerse. (aprende a trabajar la rigidez mental en este enlace)
    • Eluden responsabilidades: cuando esto ocurre de forma frecuente e independiente a factores externos (problemas familiares, estrés laboral, etc.), suele ser de manera deliberada y entraría dentro de la agresión pasiva.

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Artículo escrito por: Sergio García.

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