La primera vez que alguien llega a la consulta psicológica, normalmente, es porque no encuentra como salir de algún embrollo emocional que le está bloqueando. Este, aparentemente, parece un embrollo puntual que se ha atascado y que es lo que está formando la mayor parte de la problemática de la persona, pero cuando vamos avanzando en terapia y empezamos a “rascar”, observamos que el motivo de consulta es donde ha acabado un cúmulo de procesos emocionales y psicológicos que han ido conformando la historia personal del paciente.
Cuando empezamos a destapar todo esto, el paciente empieza a enfrentarse a sentimientos de controversia, escepticismo, angustia y miedo. Es aquí cuando aparece el fenómeno de resistencia al cambio.
¿Qué es la resistencia al cambio?
La resistencia al cambio es un proceso psicológico referido a la angustia emocional provocada por la perspectiva de una transformación o del cambio personal que se está produciendo.
Cuando acudimos a consulta nuestra intención es mejorar, cambiar lo que está mal, dejar atrás el pasado, etc. Pero ajustándonos a la realidad de cada uno, todo eso conlleva un esfuerzo, una comparación con nosotros mismos que muchas veces da vértigo. Es muy habitual que la persona empiece a sopesar si realmente el cambio le merece la pena, pues ya lleva mucho invertido en su vida y empieza a pensar que “a lo mejor no estaba tan mal”, o como se suele decir “mejor malo conocido que bueno por conocer”.
La zona de confort
Para entender mejor la resistencia al cambio, podemos hablar de la zona de confort. Esta es la zona metafórica en la que nos movemos habitualmente, pero que no te engañe el nombre. La zona de confort es aquella zona que incluye todo lo bueno y lo malo a lo que estamos habituados. Es una zona en la que nos sentimos cómodos a pesar de todo lo negativo que pueda incluir.
Aprende más sobre zona de confort aquí.
Fuera de esta zona, está la que se conoce como zona de aprendizaje. Esta zona incluye todo lo que no conocemos, tanto cosas buenas como malas. Es la zona a la que salimos para ampliar nuestra visión del mundo, pero al ser una zona no conocida genera mucha incertidumbre, y como sabemos, la incertidumbre en psicología es sinónimo de ansiedad y miedo.
Es por eso que la transición de una zona a otra genera un proceso de tensión emocional o resistencia al cambio, ya que asomarse a lo desconocido suele dar mucho pavor. En palabras del filósofo Erich Fromm:
“Solo lo antiguo o conocido es seguro. Todo cambio y crecimiento incluye miedo e incertidumbre. Es por eso que el hombre tiene miedo a la libertad”.
Como afrontar la resistencia al cambio
- Déjate asesorar por profesionales: en CIPSIA psicólogos somos expertos en estos procesos psicológicos. Siempre tratando y respetando con amabilidad y aceptación los tiempos que necesita cada persona en su proceso terapéutico.
- Aumentar la consciencia sobre uno mismo: una persona que no es capaz de visualizar el cambio es muy difícil que sea capaz transformar su vida.
- Sal de la zona de confort y ponte a prueba
- Aumenta la responsabilidad emocional contigo mismo: es una de las principales cosas a tener en cuenta. Si no nos responsabilizamos nosotros mismos, nadie lo hará.
Importancia del empoderamiento personal.
Artículo escrito por: Sergio Lozano, CIPSIA psicólogos.
