¿Qué no es asertividad?

Como la mayoría de la terminología psicológica, la palabra asertividad nos suena a casi todos, bien porque sabemos exactamente lo que es o bien porque lo hemos escuchado alguna vez. Este concepto suele ser muy trabajado en terapia, pues está íntimamente relacionado con la regulación emocional y la inteligencia emocional,

¿Qué es la asertividad?

La asertividad se define como: una actitud de autoafirmación y defensa de nuestro derechos personales, que incluye la expresión de nuestros sentimientos, preferencias y necesidades en la forma adecuada; respetando al mismo tiempo los de los demás.

Es decir, es todo lo contrario a la imposición o la manipulación, ya que se trata del desarrollo de una comunicación eficaz.

¿Quién no conoce a una persona que intenta imponer sus opiniones por encima de todo?¿Quién no conoce alguien que a la mínima explota cuando se le lleva la contraria? O en el caso opuesto ¿Quién no conoce a alguien que no se atreve a decir lo que piensa o siente? ¿conoces a alguien que le cueste decir que no? Esta son características de comportamientos no asertivos, unos por exceso y otros por defecto.

Conductas no asertivas

Las principales conductas no asertivas son la inhibición y la agresividad. En este artículo nos centraremos en la inhibición y sus consecuencias, pues para saber más sobre la agresividad, puedes consultar el siguiente artículo.

La inhibición es un tipo de conducta no asertiva que se caracteriza por la pasividad, el retraimiento, la sumisión y la tendencia a adaptarse a reglas externas. Algunas de las formas de actuación de las personas inhibidas son las siguientes:

  • No expresar lo que sienten o quieres, esperando que los demás lo adivinen.
  • Permiten que otros las involucren en cosas que no son de su agrado.
  • Se adaptan a los demás por temor a que se ofendan.
  • Piensan que deben de ser apreciadas por todos y por eso se dejan llevar por los demás.
  • Se sienten obligadas a dar demasiadas explicaciones.
  • No se atreven a defender sus derechos porque no se respetan lo suficiente.
  • No se sienten dueñas de sus sentimientos, experimentando de vez en cuando explosiones emocionales.

Consecuencias de la inhibición

  • Incapacidad para expresar de forma normal o natural sus pensamientos, sentimiento y opiniones.
  • No reconocen sus cualidades o potencialidades, lo que deteriora su autoestima.
  • Suelen tener relaciones interpersonales insatisfactorias, ya que la inhibición les lleva a ser muy temerosos del rechazo.
  • La inhibición provoca conflictos con los demás, ya que a estos les suele costar entender lo que quieren este tipo de personas.
  • Deteriora la autoestima de forma constante.

Conclusión

Al ser la asertividad un área vital de la persona que hay que cuidar y desarrollar, es imprescindible saber cómo hacerlo. Para ello la terapia psicológica es el método más eficaz. Si consideras que necesitas ayuda con ello no dudes en consultar a un especialista. En CIPSIA psicólogos somos expertos en este tipo de tratamientos.

Artículo escrito por: CIPSIA psicólogos.