IMAGEN CORPORAL: EMPIEZA A SENTIRTE BIEN CON TU CUERPO

 

Con la llegada de las altas temperaturas y del verano, llega, indudablemente, una época en la que aligeramos nuestra vestimenta, y exponemos en mayor medida nuestro cuerpo. Este momento tan deseado, por ir frecuentemente asociado a periodos vacacionales, se convierte para algunos en fuente de preocupaciones. La insatisfacción con la propia imagen cobra especial importancia y ocupa el centro de atención.

 

Muchas personas, y especialmente
mujeres, se sienten insatisfechas con su cuerpo o con alguna parte de él. Esta
preocupación, que es tildada de superficial en muchas ocasiones, no es, en
absoluto, algo fútil.

 

Cómo se siente una persona con su cuerpo, tiene una gran resonancia en su autoestima. La autoestima depende de cómo nos valoramos y sentimos con nosotros mismos, por ello, la valoración que hacemos en nuestro cuerpo no queda excluida de esta ecuación. Más aún, si tenemos en cuenta que vivimos inmersos en una sociedad que cada vez rinde mayor culto al cuerpo.

 

– Si quieres saber más sobre la autoestima y el autoconcepto, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

– Si quieres saber más sobre el efecto Halo (idea de que lo bello es siempre bueno), puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

 

 

 

¿Es posible cambiar cómo te sientes con
tu cuerpo?

 

La imagen corporal,
cómo te ves y te sientes con tu cuerpo, no es algo con lo que nacemos. Se va
construyendo a lo largo de la vida, a través de numerosas experiencias, que la
van modelando.

 

La imagen corporal se crea en base a la percepción, valoración y
comportamiento que desarrolla una persona respecto a su cuerpo. Por tanto, es
la vivencia subjetiva de una persona
hacia su cuerpo, y no el cuerpo en
sí, lo que le generará bienestar o malestar.

 

Esta es una cuestión
clave, pues cuando hablamos de percepción, valoración y comportamiento,
hablamos de aprendizaje. Estos comportamientos y actitudes en torno al cuerpo,
que han sido aprendidos, se pueden modificar. Una persona puede aprender a
querer y valorar su cuerpo.

 

– Si quieres saber más sobre la imagen corporal, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

 

Cómo
cambiar tu actitud hacia tu cuerpo

 

Detecta
los mensajes tóxicos que envían la publicidad y los medios de comunicación:

 

Uno
de los contextos que más influencia tiene en nuestro aprendizaje son los medios
de comunicación. Nos encontramos permanentemente expuestos a ellos, por tanto,
su influencia es inevitable. A través de estos y de la publicidad, vamos
aprendiendo qué pensar, sentir y cómo actuar respecto a nuestro cuerpo.

 

Cuanto
más críticos seamos, mejor podremos frenar su influencia negativa sobre
nosotros. A continuación desarrollamos algunas de las ideas que subyacen en los
medios de comunicación, y que son tóxicas:

 

1. Debes tener un cuerpo perfecto y delgado, lo que te proporcionará éxito y felicidad.

 

Se sitúa el cuerpo, un cuerpo muy concreto, como el centro de la felicidad,
y otras características personales resultan secundarias. Además, el ideal
que se plantea es irreal
, lo que conduce a la insatisfacción permanente.

 

 

La
experiencia clínica y diversos estudios demuestran que la relación entre
atractivo físico, felicidad, y satisfacción en la vida no es tal. Lo cierto es
que, cuanto más se preocupa una persona por su físico y más tiempo dedica a
cuidarlo, menos satisfecha se siente de él.

 

2. Puedes conseguir el cuerpo que quieres, depende de ti

 

Esta idea provoca de manera directa la culpabilidad
para quienes no consiguen el cuerpo que desean. El cuerpo y la silueta corporal
son muy difíciles de modificar, es una cuestión de biología: estructura ósea,
genética, el funcionamiento del metabolismo…

 

3. Hay medios para conseguir ese cuerpo ideal.

 

Aquí entran en juego
todo tipo de productos y servicios estéticos que permitirían alcanzar esa
imagen ideal. Puesto que el cuerpo ideal es irreal, la única forma de resolver
la discrepancia entre cuerpo real e ideal, es a través del consumo.

 

Revisa
pensamientos sesgados en la valoración que haces de tu cuerpo

 

– Si quieres saber más sobre las creencias irracionales, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

 

– Si quieres saber más sobre cómo influyen nuestras creencias en nuestros problemas, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

 

Por otra parte, no solo la influencia externa repercute
en como una persona valora su cuerpo. Cada persona tiene una gran
responsabilidad en su propio bienestar, esto es, tiene una gran capacidad de
acción.

 

Cómo se siente una persona respecto a su cuerpo
depende de cómo lo valora, de cómo piensa acerca de él. La forma de valorar el
cuerpo, como hemos visto, se puede haber aprendido de la publicidad y medios de
comunicación. Pero también depende del estilo de pensamiento de cada persona.

 

Existen ciertos sesgos cognitivos que impiden valorar de manera objetiva y
racional las situaciones. Provocando que la persona que los presenta sienta
malestar respecto a su cuerpo, debido a esta forma de pensar distorsionada.

 

Dado que muchas veces este discurso está muy automatizado, prueba a
preguntarte si lo mismo que dices de tu cuerpo se lo dirías a un amigo. Esto
quizá te ayude a detectar que tu discurso puede estar siendo negativo e
injusto.

 

– Si quieres saber más sobre las distorsiones cognitivas, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

 

Acepta
tu cuerpo

 

Aceptar consiste en cambiar el foco de atención de lo negativo a lo
positivo. Una visión positiva de la imagen corporal implica centrarse en
aquello que nos gusta más, y dejar de centrarnos y luchar con lo que no nos
gusta tanto.

 

Por otra parte, aceptar implica exponer el cuerpo tal y como es, dejar de
ocultarlo. Exponerse permite comprobar que la visión de los supuestos defectos
no genera el rechazo que se anticipaba. Por tanto, en la medida que la persona
deja de intentar modificar o disimular cómo es su cuerpo, empieza a sentirse
mejor con él.

 

Existen multitud de conductas de evitación que mantienen el malestar
respecto al propio cuerpo. Algunos ejemplos son: mirarse repetidas ocasiones en
el espejo, buscar ropa que tape o disimule ciertas zonas, pedir confirmación a
otros… Prueba a eliminar estas conductas, y dejarte ver tal como eres. No solo
reducirás tu malestar, sino que, posiblemente te muestres más seguro de ti
mismo, y eso te haga resultar más atractivo.

 

Si quieres recibir ayuda por una cuestión relacionada con tu imagen
corporal, o sobre cualquier otro tipo de problema, no dudes en contactarnos.
Contamos con un equipo de psicólogos expertos y dispuestos a ayudarte. Puedes
contactarnos pinchando
aquí
.

 

*Fuente consultada: Alimentación, modelo estético femenino y medios de comunicación. Rosa María Raich, David Sánchez, Gemma López.

 

Artículo escrito por CIPSIA Psicólogos Madrid: Maiana García

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