El “efecto Batman”: cómo tener un alter ego te da poder

Pensar en sí mismo como una entidad separada puede reducir la ansiedad y promover la confianza y determinación en uno mismo.

El auto-distanciamiento nos da un poco más de espacio para pensar racionalmente sobre la situación. Nos permite controlar sentimientos indeseables como la ansiedad, aumenta nuestra perseverancia en tareas desafiantes y aumenta nuestro autocontrol.

Implica dar un paso atrás de nuestros sentimientos inmediatos para permitirnos ver una situación de manera más desapasionada. Lo cual puede ser muy beneficioso en situaciones estresantes, ya sea desde el punto de vista laboral o sentimental.

Lejos de ser algo anecdótico, se trata de una técnica que ha utilizado figuras muy conocidas:

  • La de Beyoncé fue la asertiva y empoderada “Sasha Fierce”, que le permitió actuar con más confianza en sí misma y sensualidad. Fue una estrategia que siguió utilizando hasta 2010, cuando sintió que había madurado lo suficiente.
  • Adele creó a “Sasha Carter”, una combinación del personaje Sasha Fierce de Beyoncé y la estrella de la música country June Carter.

¿Qué dice la psicología del efecto Batman?

Ethan Kross, profesor de psicología en la Universidad de Michigan, ha demostrado que incluso pequeños cambios de perspectiva pueden ayudar a las personas a controlar sus emociones.

En un estudio, se pidió a los participantes que pensaran en un evento desafiante en el futuro, como un examen importante, de dos formas diferentes. Al grupo “sumergido”, se les pidió que lo imaginaran desde adentro, como si estuvieran en el medio de la situación. A los “distanciados”, se les pidió que lo imaginaran desde lejos, como si fueran una mosca en la pared.

Los que adoptaron el punto de vista distante se sintieron mucho menos ansiosos por el evento, en comparación con el grupo inmerso. El auto distanciamiento también fomentó mayores sentimientos de autoeficacia, así como la sensación de que podían hacer frente de manera proactiva a la situación y lograr su objetivo.

En otros experimentos, se pidió a los participantes que dieran una pequeña charla pública. De antemano, se les aconsejó que pensaran en sus emociones sobre el desafío utilizando la tercera persona (por ejemplo, “David siente…”) como si fueran una entidad separada, en lugar de la primera persona más inmersiva (por ejemplo, “yo siento”).

Una vez más, la distancia psicológica ayudó a los participantes a dominar su ansiedad, reduciendo la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Y esos sentimientos de mayor confianza se vieron reflejados en la calidad de la presentación en sí, según el juicio de observadores independientes a los que se les pidió que calificaran su desempeño.

Dados estos hallazgos y los beneficios del auto-distanciamiento en general, todos podríamos impulsar nuestra regulación emocional, autocontrol y aplomo general eligiendo encarnar a otra persona.

Otros beneficios del efecto batman

  1. El auto-distanciamiento permite ver los acontecimientos como parte de un plan más amplio, en lugar de empantanarse en sentimientos inmediatos.
  2. Al aumentar su sentido de autocontrol, el auto-distanciamiento también puede aumentar la fuerza de voluntad, y tener efectos positivos en la salud. Por ejemplo, puede aumentar las intenciones de las personas de hacer ejercicio y las ayuda a resistir la tentación de la comida ultraprocesada.
  3. Mejora elementos de autocontrol como la determinación, asegurándose de que nos mantenemos enfocados en nuestros objetivos frente a la distracción. Provoca una intención más fuerte de mejorar su desempeño. El efecto Batman aumenta la resolución y concentración, mejorando la “función ejecutiva“.
  4. También puede ser útil para evitar sentirse desanimado ante nuevos desafíos. Fingir ser alguien más competente y alejarse de la situación podría ayudar a superar la frustración que se siente cuando se está aprendiendo algo nuevo.

Curiosidades

  • El auto-distanciamiento y los alter egos funcionan incluso con los niños. Cuando fingen ser Batman o Dora la Exploradora durante una tarea, trabajan más duro (Alamy).
  • Ciertas iniciativas religiosas ya fomentan este tipo de pensamiento. En los años 90, había todas estas pulseras que decían, ‘WWJD’ (What would Jesus do? o ¿Qué haría Jesús).
  • Puede crearse a una persona diferente para diferentes tipos de objetivos: un miembro sabio de su familia para un dilema personal o un mentor de trabajo para un problema profesional. En la universidad, teníamos un pequeño dicho: Si eres un estudiante de pregrado, finge ser un estudiante de posgrado. Si eres un estudiante de posgrado, finge ser un posdoctorado, y si eres un posdoctorado, finge ser el líder del laboratorio. Sólo para llevarte al siguiente nivel.

Cualquiera que sea la persona que se elija, debe crear un espacio psicológico lejos de los sentimientos potencialmente distractores, al mismo tiempo que nos recuerda los comportamientos que queremos emular.

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