Tag Archives: inteligencia emocional

La necesidad de trabajar la empatía tras el confinamiento

No Comments 119 Views0

Hoy nos centraremos en desarrollar qué es y para qué sirve la empatía. Antes de nada, creemos conveniente hacer una distinción entre los términos de simpatía y empatía, ya que pueden dar lugar a equivocación por ser parecidos.

  • Simpatía: es la expresión subjetiva de pensamientos y emociones, así como de poder sentir lo que el otro siente en comparación con los sentimientos de uno mismo, pero no incluye la comprensión de ello.
  • Empatía: es una competencia clave de la inteligencia emocional. Tiene que ver con la capacidad de comprender los sentimientos del otro de una manera más objetiva, incluyendo la capacidad de ponerse en su lugar.

    Si quieres saber más sobre la inteligencia emocional, puedes leer nuestro artículo aquí

Siempre ha habido personas con mayor o menor empatía, pero que mejor que los tiempos de incertidumbre y de nuevas normas sociales que corren, la cuales traerán efectos psicológicos múltiples, para intentar comprender y aprender que es la empatía y cómo poder trabajarla para mejorar el bienestar común.

    Si quieres leer nuestro artículo sobre cuáles será las consecuencias psicológicas tras el confinamiento, pincha aquí

 

Tipos de empatía

Principalmente existen dos tipos, los cuales trataremos de relacionar con el estado social actual.

 

Empatía afectiva

Es la capacidad para responder con un sentimiento a los estados mentales del otro. Es decir, cuando somos capaces de comprender lo que le pasa al otro solo con verlo.

Ejemplo: cuando vemos a un amigo que ha perdido un familiar por el Covid-19 y somos capaces de comprender su situación

 

Empatía cognitiva

Capacidad de comprender el estado mental del otro a través de los signos que emite o por lo que siente. Esto quiere decir que se es capaz de comprender lo que el otro siente, aunque nosotros no sintamos lo mismo.

Ejemplo: cuando vemos a alguien que se inquieta porque reducimos la distancia social, aunque nosotros creamos que es suficiente. En este caso deberíamos reaccionar comprendiendo y respetando sus sentimientos y preocupaciones.

 

Cómo trabajar la empatía

Como hemos dicho hasta ahora, qué mejor momento para intentar desarrollar nuestra empatía que el momento actual en el que debemos estar unidos. Para ello dejamos los siguientes consejos y algunas estrategias/ejercicios para intentarlo:

2. Consejos prácticos

  • Intentar no ser prejuicioso (ninguno sabemos de antemano que le ha podido pasar a la persona que tenemos enfrente)
  • Adaptarnos al ritmo de las nuevas normas y de los demás (todo lleva su tiempo y la situación ha sido muy extraordinaria)
  • Trabajar nuestro optimismo de manera inteligente.
  • No culpabilizar a nadie.
  • Tomar perspectiva de lo que sucede a nuestro alrededor preguntando e intentando estar lo mejor informados posible. Esto nos aportará una visión más amplia y con más puntos de vista.

 

2. Estrategias/ejercicios:

  • Dejar de escuchar y centrar la atención en el lenguaje no verbal durante unos minutos.
  • Elegir una persona al azar e intentar imaginar qué le motiva a hacer lo que hace.
  • Intenta ponerte en el lugar del otro.
  • Lectura comprensiva. Por ejemplo, intentando sacar en una novela todas las intenciones sentimientos y emociones que hay detrás de las palabras de cada personaje.

 

 

Artículo escrito por CIPSIA Psicólogos Madrid: Sergio García

También te puede interesar…

¿Qué son los pensamientos rumiativos y cómo deshacerse de ellos?

Aceptación vs. resignación en tiempos de COVID-1

El humor y la salud mental

Cómo desarrollar tolerancia a la incertidumbre

La tolerancia a la incertidumbre, una herramienta esencial

Tengo miedo a contagiarme

¿Cuáles serán las consecuencias psicológicas tras la cuarentena?

Afrontar el estrés del teletrabajo durante la pandemia

Las fases del estrés y el confinamiento

6 claves para superar el confinamiento

Cómo hacer frente al malestar que genera la incertidumbre

Cómo afrontar el aislamiento y salir reforzado de la experiencia

COMPETENCIAS EMOCIONALES

No Comments 66 Views0

La inteligencia emocional ha tomado mucho protagonismo en el ámbito de la psicología y sus estudios desde los últimos años del siglo XX. Daniel Goleman presenta este concepto con su libro y bestseller “La inteligencia emocional” en el año 1996, y la define como “la capacidad (…) para identificar, acceder y controlar nuestras emociones, las de los demás y las del grupo”. No obstante, antes de Goleman los fundamentos del trabajo en esta área se deben a Salovey y Mayer en primer lugar, y con otros investigadores como Bar-On, Carusso, etc.

En primer término, para manejar las competencias emocionales es preciso que cada persona sea capaz de identificar las suyas y las de los demás. Poseemos un buen número de ellas y las podemos desarrollar en función del trabajo que hagamos para potenciarlas.

   Si quieres saber mas sobre la inteligencia emocional, puedes leer nuestro artículo aquí.

 

¿Cuáles son las competencias emocionales?

Según Goleman habría cuatro categorías; la autoconciencia, que permite conocerse mejor a uno mismo; la autogestión, permite manejar lo mejor posible las situaciones del ámbito laboral; la conciencia de los demás, que permite conocer a los otros y sus emociones; y por último, la gestión relacional, que permite influir y manejar las emociones de los demás.

La primera categoría, la autoconciencia, estaría formada por la autorregulación, la conciencia de nuestras emociones, la intuición y la autoconfianza.

La segunda categoría, autogestión, estaría formada por la adaptación, el autodominio, la autoestima, el control de impulsos, la perseverancia, motivación, optimismo, tolerancia al estrés, iniciativa y flexibilidad.

La categoría de la conciencia de los demás estaría formada por; la empatía (ponerse en el lugar del otro), la mentalidad abierta y la asertividad.

Por último, la gestión relacional estaría formada por; la solución de problemas, el trabajo en equipo, la inteligencia relacional (entenderse con los demás) y la influencia. En esta categoría también resulta de gran importancia el dominio de las habilidades sociales básicas como son; escuchar, saludar, despedirse, dar las gracias, pedir un favor, pedir disculpas, mantener una actitud dialogante, etc.

 

Artículo escrito por CIPSIA Psicólogos Madrid: Francisco Ortiz

También te puede interesar…

Las funciones ejecutivas

¿Cómo cambia Internet nuestra mente?

Cerebro izquierdo vs. cerebro derecho: ¿mito o verdad?

Neuroticismo y creatividad

¿Para qué sirven las emociones?

Intuición, ¿gran aliada, o herramienta poco confiable?

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

Fomentar la creatividad de adultos

Por qué fomentar la creatividad en los niños

Rasgos de la personalidad creativa

El efecto Einstellung

Test de matrices progresivas de Raven

¿Para qué sirven las emociones?

No Comments 291 Views0

A menudo, consideramos las emociones como una forma irracional de ver el mundo. Creemos que nos hacen ser impulsivos y que estaríamos mejor sin ellas, intentamos domarlas y ocultarlas. Pueden llegar incluso a parecer un estorbo, y desearíamos que cambiasen o que desapareciesen. Y sin embargo, las emociones, buenas y malas, nos acompañan a lo largo de nuestras vidas, dan sentido a quiénes somos y nos indican qué es importante para nosotros.

Para entender la importancia que las emociones poseen en nuestras vidas, no hay más que observar las disfunciones de comportamiento que presentan personas con trastornos como la Alexitimia.

– Si quieres saber más sobre la Alexitimia, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

¿Qué es la emoción?

Aunque no es fácil definir este término, podríamos decir que las emociones son estados afectivos puntuales, que se desencadenan en la percepción subjetiva del individuo, y que van acompañadas de cambios corporales innatos, los cuales pueden ser modificados por la experiencia.

En esta definición podemos observar los tres componentes que van asociados a la emoción:

  • Componente subjetivo, correspondiente a la vivencia emocional de un acontecimiento. Por ejemplo, experimentar la sensación de miedo ante una amenaza
  • Componente fisiológico, de activación corporal y expresión facial. Por ejemplo, aumento de la tasa cardíaca y sudoración, como resultado de la emoción de miedo
  • Componente cognitivo, de procesamiento de la información y comparación con situaciones previas similares. A su vez, la emoción influye en las capacidades cognitivas (atención, memoria, velocidad de procesamiento). Por ejemplo, el miedo puede hacer que procesemos la información con mayor velocidad

¿Cuál es la función de las emociones?

Según el profesor Johnmarshall Reeve, las emociones tendrán principalmente tres funciones: adaptativa, social y motivacional. Las emociones juegan un papel crucial en cómo se desenvuelve el individuo en el medio (función adaptativa), en sus relaciones con los demás (función social) y en la dirección de su conducta a metas y planes (función motivacional).

Función adaptativa

Si un mecanismo complejo como son las emociones se ha mantenido a lo largo de la evolución, probablemente será porque éstas desempeñen una función relevante para la supervivencia de las especies. Ya desde Charles Darwin se hablaba del valor adaptativo de las emociones. Estas nos preparan para la acción y nos indican qué hacer.

Por ejemplo, si nos encontramos ante un alimento en mal estado, experimentaremos la emoción de asco, y evitaremos consumirlo, con lo que estaríamos evitando una posible intoxicación alimentaria. Si, por el contrario, experimentamos una sensación placentera al quedar con un amigo, tenderemos a repetir la experiencia. De esta manera, las emociones guían la conducta, en términos de acercamiento o huida, hacia situaciones, objetos o personas según cómo estos nos hagan sentir.

Función social

La expresión emocional nos permite comunicar a los demás cómo nos sentimos, lo que les facilita predecir cómo nos comportaremos, y así ajustar su conducta. Por ejemplo, si parecemos tristes, es probable que nuestro interlocutor entienda las consecuencias de nuestro estado de ánimo e intente animarnos. La emoción cumple un importante cometido en las relaciones interpersonales, permitiéndonos entender al otro e interactuar de manera más eficaz.

Normalmente, expresar las propias emociones abiertamente suele ser bien visto por los demás como un signo de honestidad y confiabilidad. Aunque haya ocasiones en las que sea necesario ocultar las propias emociones para no dañar a los demás o evitarnos un problema, en general es más sano expresar a los demás cómo nos sentimos.

– Si quieres saber más sobre la represión de emociones, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

– Si quieres saber más sobre la expresión de emociones, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

Función motivacional

La emoción y la motivación se encuentran estrechamente relacionadas. Por un lado, la motivación conlleva emociones que remarcan la importancia de aquello que hacemos. Por otra parte, la emoción nos dirige hacia metas y aumenta nuestra motivación. Se podría decir que las emociones alimentan la motivación y la mantienen a lo largo del tiempo.

Cabe recalcar que las emociones son lo que nos permite distinguir aquello que es relevante para nosotros de lo que no lo es. De alguna manera, son las emociones lo que nos dice si algo está bien o está mal, si nos conviene hacerlo o si nos satisfará en el corto o el largo plazo. Si fuésemos seres completamente racionales y sin emociones, probablemente no iniciaríamos acciones, no tendríamos la capacidad de decidir y nuestra existencia carecería de sentido. Aunque es cierto que una mala autorregulación emocional puede ser muy perjudicial, las emociones resultan necesarias y son, en parte, lo que nos diferencia de otras formas de inteligencia como las máquinas.

– Si quieres saber más sobre la inteligencia emocional, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

– Si quieres saber más sobre los trastornos del estado de ánimo, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

Artículo escrito por CIPSIA Psicólogos Madrid: Irene Serrano

También te puede interesar…

¿Qué son los pensamientos rumiativos y cómo deshacerse de ellos?

En varias ocasiones, en distintos artículos de nuestro blog hemos mencionado los pensamientos rumiativos. Un tipo de pensamiento que produce mucho malestar. También se les conoce como pensamientos obsesivos o rumiantes. En clínica observamos que este patrón de pensamiento está presente en muchos trastornos psicológicos. Hablamos de trastornos de ansiedad (fobias, TOC, ansiedad generalizada…), depresión,…

Aceptación vs. resignación en tiempos de COVID-1

Con el paso de los meses y la prolongación de las dificultades surgidas debido a la pandemia causada por el COVID-19, va extendiéndose un estado de ánimo pesimista. El cansancio y el desánimo causados por la situación van acompañados de pasividad y apatía en muchas ocasiones. Bien es cierto que no son pocas las dificultades…

El humor y la salud mental

Podría definirse el humor como cualquier estímulo que pueda provocar la reacción de la risa. De tal manera, el sentido del humor sería la capacidad de estimular la risa. Tanto la risa, como el humor, han sido estudiados a lo largo del tiempo por muchos autores y científicos. Han sido muchas las disciplinas que se…

Cómo desarrollar tolerancia a la incertidumbre

En un artículo anterior hablábamos sobre cómo la habilidad de la tolerancia a la incertidumbre nos protege psicológicamente ante la ansiedad y la preocupación. Podríamos definir la tolerancia a la incertidumbre como la capacidad para manejar la falta de seguridad, de certeza y de respuestas claras a las que nos enfrentamos en nuestra vida. Por…

La tolerancia a la incertidumbre, una herramienta esencial

En estos tiempos que corren, nos enfrentamos a grandes dosis de incertidumbre, que muchas veces nos pueden generar gran malestar y angustia. No sabemos cómo afrontaremos la situación económica que se nos viene encima, cuánto tiempo más durará el confinamiento, o cómo será la nueva normalidad. Aunque en estos momentos esta incertidumbre sea particularmente notable,…

Tengo miedo a contagiarme

Desde hace algo más de dos meses estamos viviendo una circunstancia excepcional, que ha cambiado radicalmente nuestro estilo de vida y comportamiento. El virus que causa el COVID-19 ha sido capaz de transformar, de la noche a la mañana, nuestros hábitos, nuestra sociedad y economía. Los datos que le rodean hacen que cada vez seamos…

¿Cuáles serán las consecuencias psicológicas tras la cuarentena?

En estas últimas semanas empezamos a vislumbrar el fin del confinamiento, después de casi dos meses en cuarentena. Aunque todavía faltan varias semanas para que culmine la desescalada y todo vuelva a la normalidad, hemos de saber que el final de este periodo puede traer consecuencias a nivel psicológico. Todo el sacrificio y la pérdida…

Afrontar el estrés del teletrabajo durante la pandemia

En los últimos artículos del blog estamos abordando los cambios producidos en nuestras vidas a raíz del COVID-19. Debido a la envergadura de la pandemia, la mayor parte de los cambios son comunes para todos. Algunas situaciones, como la gran incertidumbre a la que nos vemos sometidos, el confinamiento prolongado, el cambio en el nivel…

Las fases del estrés y el confinamiento

Durante este mes de confinamiento, cada uno se ha ido adaptando como mejor puede. A la situación sostenida de aislamiento y pérdida de actividades cotidianas, se le suma una importante dosis de incertidumbre, que también hemos aprendido a manejar como bien hemos podido. Y es que la situación en la que estamos viviendo estos días,…

Intuición, ¿gran aliada, o herramienta poco confiable?

No Comments 211 Views0

La intuición es una habilidad muy presente en nuestras vidas, aunque a veces no nos demos cuenta. Nos permite llegar a conclusiones y soluciones de manera rápida y sin esfuerzo. ¿A quién no le ha ocurrido nunca el conocer a una persona, e intuir, de manera instintiva, que no debemos establecer un lazo con ella? ¿O, por ejemplo, que se sepa cuál es la solución a un problema, aunque no se sea consciente de cómo se ha llegado a ella?

Definición de intuición

Podríamos decir que la intuición se engloba dentro del concepto de Inteligencia Emocional. Se relaciona con las emociones en el sentido en el que son estas el indicio de la decisión que parece ser la más correcta. Cuando uno intuye algo, “siente” que esa es la solución adecuada.

– Si quieres leer nuestro artículo acerca de la inteligencia emocional, puedes leerlo pinchando aquí

Aunque no es fácil definir el término de intuición, se podría decir que es la forma en la que una solución a un problema llega a la consciencia, a pesar de no conocerse el proceso por el que se ha llegado a esta solución. Parece como si la respuesta “aflorase” de manera automática y espontánea.

Cómo funciona la intuición

Aunque la intuición pueda parecer magia, ésta debe implicar necesariamente un procesamiento de información, aunque sea de manera encubierta.

La intuición parece remontarse a situaciones pasadas, que se comparan con la situación presente para ofrecer la solución que en otras ocasiones ha dado buenos resultados. Además de esta búsqueda de causas hacia atrás, la intuición puede elaborar predicciones a partir de la experiencia. Las hipótesis y creencias que cada uno de nosotros tenemos sobre el mundo y las personas nos permiten hacer generalizaciones que simplifican la toma de decisiones.

– Si quieres leer nuestro artículo acerca de creencias y pensamientos, puedes leerlo pinchando aquí

Desde esta perspectiva, podríamos ver la experiencia personal como el inventario sobre el que se construyen las intuiciones. Como hemos comentado, comparamos una situación determinada con sucesos anteriores, generalizamos y así llegamos a conclusiones intuitivas.

Intuición vs. razón

La principal distinción que podemos hacer entre la intuición y el procesamiento racional y lógico es la velocidad de procesamiento. Mientras que llegamos a las intuiciones rápidamente y sin esfuerzo, el procesamiento lógico es un proceso más lento, y requiere de muchos recursos mentales. Esto hace que en ciertas situaciones la intuición juegue con ventaja, ya que nos proporciona una solución posible, rápidamente y sin necesidad de hacer un esfuerzo consciente.

Por otro lado, el modo de procesar la información es distinto en cada caso. El pensamiento racional se da siguiendo una serie de pautas ordenadas, y se centra en un aspecto concreto del problema a resolver. Por el contrario, la intuición analiza el problema de un modo más global, teniendo en cuenta más información. Es por esto que las conclusiones a las que se llegan dependiendo del modo de procesar serán también de distinta naturaleza. Las intuiciones dan lugar a conclusiones más imprecisas, a la vez que tienen un mayor margen de error. Las conclusiones del análisis lógico son mucho más precisas, y por ello, es más fácil equivocarse (abarcan menos opciones).

Cuando nos enfrentamos a una determinada cuestión, se puede producir un conflicto entre lo que nos dice la razón, y lo que sentimos por intuición. En estos casos, la tendencia es a optar por la intuición, ya que esto de algún modo resulta más gratificante. Aquí debemos recordar que la intuición se relaciona con la emoción.

Procesamiento a partir de intuición y razón

Sin embargo, en muchos casos tanto la razón como la intuición son necesarias para resolver una incógnita. La intuición aporta el procesamiento rápido y automático, que sirve de soporte para la reflexión deliberada. Respecto a esto, cabe destacar que la intuición se da por debajo de la consciencia (sólo conocemos el producto final), mientras que la razón necesariamente ha de operar en la consciencia. Es por ello que somos capaces de declarar el proceso por el cual hemos llegado a una conclusión razonada, mientras que no sabemos explicar qué proceso nos llevó a una intuición.

En el procesamiento de la información a partir de estos dos modos, se suele usar la analogía del iceberg. La mayor parte de la información se procesa de manera automática (intuición), lo que libera “espacio” cognitivo para que la atención se centre en unos pocos procesos más costosos (razón). Esta forma de funcionamiento permite una mayor eficacia en el procesado de datos.

– Si quieres leer nuestro artículo acerca de los conceptos de consciente e inconsciente de Freud, puedes hacerlo pinchando aquí

¿Se puede aprender a intuir?

Sí, definitivamente se puede aprender a intuir mejor. Una de las maneras más eficaces de entrenar nuestra intuición es a partir de la acumulación de experiencias y de conocimientos sobre un tema. Como hemos comentado anteriormente, la experiencia sería algo así como el “combustible” que alimenta la intuición. Así, cuanta más experiencia tengamos en un tema en concreto, mejor y más aproximada será la comparación y la generalización.

También, siguiendo esta línea, se puede aprender a distinguir una intuición precisa o acertada de una imprecisa. El saber distinguir qué tipo de generalización nos ha llevado a una intuición nos puede dar la pista sobre si esta es confiable o no. Por ejemplo, como hemos dicho, una intuición será mejor y más fundada cuanto más experiencias similares hayamos tenido en el pasado.

Otro de los factores que influyen en la aparición de un pensamiento intuitivo es el estado de ánimo y el estado mental. Por ejemplo, cuando estamos cansados o con un grado de ansiedad elevado, es mucho más difícil que aparezca una intuición. Las emociones positivas y el optimismo parece que favorecen la creatividad y este tipo de procesos intuitivos.

– Si quieres leer nuestro artículo acerca del Modelo de Ampliación y Construcción sobre el efecto de las emociones positivas, puedes leerlo pinchando aquí

– Si quieres leer nuestro artículo acerca de cómo detectar un problema de ansiedad, puedes leerlo pinchando aquí

Artículo escrito por CIPSIA Psicólogos Madrid: Irene Serrano

También te puede interesar…

 

La medicalización de la salud mental

A día de hoy, el uso de psicofármacos parece ser el tratamiento de primera elección ante problemas de salud mental. Con la aparición y el desarrollo de estos “fármacos de la conducta” en el siglo pasado, y la estandarización del diagnóstico psicopatológico, la Psicología se reduce a una perspectiva médica, en la que el paciente…

La etiquetas diagnósticas en salud mental

Hace un tiempo hablábamos en nuestro blog de los conceptos de normalidad y anormalidad en salud mental. Como veíamos en ese artículo, no existe una definición clara y unívoca de qué es normal o anormal, qué es un trastorno mental y qué no lo es. Las etiquetas diagnósticas tienen un valor relativo, pues si bien…

El lenguaje corporal y la autoestima

No sorprende a nadie el hecho probado de que el lenguaje corporal es una parte importante de cómo nos comunicamos en interacción con los demás. Con nuestros gestos, nuestra postura y nuestro tono de voz decimos mucho más de lo que hablamos. Parece claro que nuestro lenguaje corporal dice mucho sobre nosotros a otras personas,…

Salud digestiva y bienestar psicológico

A menudo asociamos los fenómenos mentales, las ideas y las emociones, al cerebro o la cabeza. Esta visión puede llegar a ser un tanto simplista, pues realmente nuestro cuerpo funciona como un todo, y cada parte es importante para el desempeño global. Numerosos estudios avalan la importancia de los distintos sistemas corporales (más allá del…

Cerebros “de ciencias” vs. cerebros “de letras”

Hace unas semanas hablábamos sobre las funciones que realiza de manera preferente cada hemisferio cerebral. En este artículo hablamos de un tema relacionado, la especialización del cerebro según el campo de estudio. Los estereotipos asociados a personas “de ciencias” y “de letras” forman ya parte del imaginario colectivo. Los primeros se caracterizan por ser sistemáticos,…

La capacidad humana de “leer la mente”

A diferencia de otros animales, los seres humanos somos capaces, desde nuestra infancia, de atribuir intenciones, deseos y creencias a los demás. Esta capacidad es conocida como Teoría de la Mente, y es aquella que nos permite entender las mentes ajenas como distintas de la propia. La “lectura de mentes” constituye un importante pilar de…

Cerebro izquierdo vs. cerebro derecho: ¿mito o verdad?

No es infrecuente encontrarnos con posts o cuestionarios online que nos informen de cuál es nuestro hemisferio dominante o de cómo hacer para fortalecer el más débil de los dos. La idea de que cada mitad del cerebro se dedica a un tipo de funciones forma ya parte del imaginario colectivo. El “cerebro derecho” es…

La Psicología de la Publicidad

En el mundo en el que vivimos, estamos rodeados de anuncios y eslóganes publicitarios. Constantemente somos bombardeados por la publicidad, pero sólo parte de esta cala y hace que algunos productos sobresalgan por encima del resto. La Psicología juega un importante papel aquí, ayudando a construir campañas de marketing más efectivas, en base al estudio…

Neuroticismo y creatividad

Desde artistas como Van Gogh, hasta científicos como Darwin o Newton, pasando por escritores y poetas como Virginia Woolf o Bécquer, el neuroticismo ha estado presente en muchas de las grandes creaciones de la historia de la humanidad. Ahora bien, ¿qué entendemos como neuroticismo? El Neuroticismo o Inestabilidad Emocional es un rasgo de personalidad caracterizado…

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

No Comments 407 Views0

Hace unas semanas hablábamos sobre la Inteligencia Emocional como una de las habilidades sociales más relevantes, y desde luego, una de las que más influencia tienen en nuestro éxito en las relaciones e incluso en nuestra vida laboral.

Si quieres leer más sobre las habilidades sociales, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

Si quieres leer más sobre la Inteligencia Emocional, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

Varios autores han hablado de la inteligencia emocional como un predictor del éxito que va más allá de la Inteligencia General de una persona. No es difícil que nos venga a la cabeza el ejemplo de alguna persona que, aunque brillante en el ámbito académico, después no consiguiera llegar a un gran éxito personal o profesional; o por el contrario, de alguna persona que, aunque no fuese la más lista de la clase, después acabase teniendo una vida feliz y satisfactoria.

Los autores que comenzaron a describir y estudiar la Inteligencia Emocional fueron Salovey y Mayer, que en su libro de 1997 la definieron así: “la inteligencia emocional incluye la habilidad para percibir con precisión, valorar y expresar emoción; la habilidad de acceder y/o generar sentimientos cuando facilitan pensamientos; la habilidad de comprender la emoción y el conocimiento emocional; y la habilidad para regular las emociones para promover crecimiento emocional e intelectual”. Si desglosamos esta definición, ¿que características formarían parte de una personalidad “emocionalmente inteligente”?

 

Conocimiento emocional

Las personas con alta Inteligencia Emocional son capaces de diferenciar las emociones (tanto propias como ajenas), y de distinguir cuáles son falsas y cuáles son genuinas. Además, tienen la habilidad para tratar sobre las emociones de manera adecuada, y expresarse de acuerdo a la situación y a la persona a la que se dirijan.

 

Comprensión emocional

Esta habilidad supone saber analizar y comprender las emociones a través del conocimiento emocional: etiquetar las emociones, comprender por qué se generan y qué implicaciones tiene una determinada emoción. Por ejemplo, la Inteligencia Emocional nos ayudará a detectar la tristeza (en uno mismo o en los demás), comprender cuál es su origen (por ejemplo, la pérdida de un ser querido) y así nos será más fácil actuar en consecuencia.

Esto, como podemos imaginar, tiene un impacto positivo en las relaciones, ya que nos permite entender las necesidades de las personas, para poder adaptarnos.

 

Regulación emocional

La capacidad de autorregular las emociones nos permite dirigir nuestros esfuerzos y atención sobre aquello que es realmente relevante para nosotros, además de modificar nuestro estado emocional de la manera más conveniente. Esta capacidad también se aplica a las relaciones con otras personas, de manera que una persona con alta Inteligencia Emocional es capaz de regular los estados emocionales de los demás, además de los propios.

Regular las propias emociones implica ser capaces de distanciarse de ellas y juzgarlas con perspectiva, además de no dejarse llevar ciegamente por la emoción del momento. Esto incremente, a su vez, nuestro conocimiento emocional, lo que nos permitirá una mejor gestión emocional en un futuro.

Si quieres leer más sobre la gestión de emociones, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

Artículo escrito por CIPSIA Psicólogos Madrid: Irene Serrano

También te puede interesar…

Sobrepeso y Psicología

El sobrepeso y la obesidad son uno de los principales problemas de salud en el mundo occidental. Una combinación entre el sedentarismo, la creciente tecnologización, el estrés y la mala alimentación hacen que cada vez más personas lleven un estilo de vida poco saludable. Y es que, aunque la obesidad se entiende sobre todo en…

Perfeccionismo y salud mental

El perfeccionismo puede llegar a estar bien visto en una sociedad competitiva como la actual. A pesar de que sabemos que la perfección es un ideal inalcanzable, no vemos como algo negativo el que una persona dedique una cantidad ingente de tiempo y esfuerzo en una determinada tarea. Y, no obstante, el perfeccionismo puede convertirse…

Cómo sacar más provecho de las vacaciones

No es novedoso para nadie que las vacaciones y el descanso son algo necesario para el estado de ánimo y el rendimiento. No en vano, es un derecho reconocido para los trabajadores. No cabe duda de que, sin tener que cumplir grandes requisitos, los periodos de descanso tienen gran beneficio para quien los disfruta. No…

Operación bikini e imagen corporal

Aunque este año de forma algo tardía e inusual, los planes de playa y piscina siguen estando en nuestra lista veraniega. Como todos los veranos, enseñar el cuerpo se convierte en una preocupación para muchas mujeres y algunos hombres, con lo que ponemos en marcha la conocida “operación bikini”. Las “dietas milagro”, empezar a hacer…

Cómo fomentar relaciones positivas con la familia y pareja durante las vacaciones

Las vacaciones son una oportunidad para el descanso y para el cambio. Dejar de lado los horarios llenos de obligaciones y responsabilidades nos permite experimentar y replantearnos cómo queremos disfrutar de nuestra vida. En vacaciones, al igual que el resto del año, nuestras actividades están entrelazadas con las relaciones personales. La calidad de las relaciones…

Cómo adoptar una actitud deportiva ante el error

El verano supone para todos un cambio en los hábitos y en las actividades a las que nos dedicamos. Esta desconexión de las rutinas cotidianas es sana y necesaria, ya que nos permite distanciarnos de nuestra realidad y valorarla de otra forma. Para los estudiantes y los trabajadores, las vacaciones suponen un alivio que permitirá…

El síndrome del impostor y el efecto Dunning-Kruger

El síndrome del impostor El síndrome del impostor fue descrito por P.Chance y S. Imes en 1978. Se trata de la creencia y el convencimiento de que uno no es capaz, o no está preparado para realizar las tareas del puesto de trabajo que desempeña. Seguramente un elemento fundamental en su aparición es el perfeccionismo…

Aceptar la crítica

La palabra crítica se refiere a la acción de discernir, referida a la idea de discernir la verdad. Etimológicamente se deriva de la palabra criterio. Aunque tengamos la intención de realizar las cosas correctamente va a ser muy difícil que quedemos al margen de la crítica de los demás. Siempre van a producirse situaciones en…

Pensar demasiado

Todos alguna vez hemos tenido la sensación de dar demasiadas vueltas a un problema o asunto concreto, pensar demasiado sobre él. Ocupar mucho tiempo para no llegar a una conclusión satisfactoria y sentirnos nerviosos en todo ese proceso. El término “pensar demasiado”, también llamado “overthinking” o “rumiación” ha sido descrito por la psicóloga Susan Nolen-Hoeksema.…