Adicciones

Se considera drogodependencia o trastorno por sustancia, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), al estado psíquico y físico resultante de la interacción de una droga y el organismo, caracterizado por una conducta que incluye la tendencia a consumir la sustancia para experimentar sus efectos o para evitar las sensaciones desagradables que produce su falta.

No obstante el concepto tradicional que se tenía sobre una adicción se ha ido modificando ya que actualmente se puede presentar de muy diversas formas. Los nuevos avances tecnológicos, los nuevos estándares marcados por la sociedad, y las nuevas drogas de diseño, han abierto un abanico de adicciones hasta hoy desconocidas. En el pasado el concepto de adicción estaba más referenciado respecto del alcohol, la cocaína, heroína, tabaco, juego, etc. Es un hecho que las nuevas adicciones relacionadas con internet, las consolas de videojuegos, el móvil, las drogas de diseño o el culto al cuerpo.

sindrome de abstinencia

Superar una adicción puede parecer fácil para algunas personas que desconocen el tema o no disponen de la información suficiente. Para algunos es un problema de voluntad, y suelen decir: “Es cosa de querer y nada más” o “es simplemente tomar la decisión y ya está”. Para otros es un problema de debilidad moral y se suele decir “es un desconsiderado o un degenerado”. Algunos lo ven algo así como un castigo y se preguntan: “¿Qué hemos hecho para merecer esto en nuestra familia?”. El asunto es más complejo de lo que parece. La adicción es un proceso que restringe la voluntad y disminuye la libertad de forma gradual afectando al cerebro, la personalidad, el ambiente e incluso lo más profundo del ser humano, su espiritualidad.

¿Qué es una dependencia?

Se trata de un patrón desadaptativo prolongado (al menos 12 meses) de consumo de una sustancia que produce tres o más de las siguientes consecuencias:

  • Tolerancia: necesidad de aumentar la dosis para conseguir el efecto deseado o disminución del efecto cuando se mantiene la misma dosis.
  • Abstinencia: aparición de síntomas físicos o psíquicos al dejar de consumir la sustancia, que produce la vuelta a su consumo para conseguir alivio.
  • Consumo durante mayor tiempo o en mayor cantidad de lo deseado.
  • Incapacidad para controlar o interrumpir su consumo, pese a intentarlo.
  • Empleo de mucho tiempo para conseguir la sustancia o recuperarse de sus efectos.
  • Reducción de las actividades sociales, laborales o de ocio debido al consumo.
  • Uso continuado, a pesar de conocer los problemas físicos y psicológicos relacionados con el consumo de la sustancia

¿Qué es el abuso?adicción

Consumo prolongado (al menos 12 meses) de una sustancia o adicción a pesar de que obliga al abandono del área laboral, académica, doméstica, problemas legales, y además, supone un deterioro en las relaciones interpersonales o sociales o se hace en momentos en los que suponga peligro físico.

¿Qué es una adicción?

Se trata de una dependencia sobre una sustancia, actividad o relación que empuja a la persona a comportamientos nocivos para sí misma, aún a sabiendas de los daños que le provoca. La persona adicta termina por alejarse de lo que habían sido sus intereses de toda la vida, para dedicar todos sus esfuerzos y toda su atención a su consumo, o a la actividad que le causa placer y de la que no se puede desprender. Esta nueva forma de dirigir su vida le provoca graves problemas de salud, deterioro de sus redes sociales y laborales.

¿Qué se conoce por craving?

Es el deseo irrefrenable de consumo o ansia por la droga. Mina totalmente la capacidad de decisión, tiende a ser automático y llega a ser autónomo. Es decir, aunque se intente reprimir, aparece como una compulsión.

¿Qué es una recaída?

Se considera recaída al hecho de regresar a patrones de consumo compulsivo con juicios y actitudes similares a la etapa anterior al tratamiento, con el consiguiente deterioro social, físico y psíquico. Se habla de recaída cuando se entiende que una persona ha pasado ya por un proceso de rehabilitación comprometido con el logro de la abstinencia en el consumo de sustancias adictivas. Diferenciamos por tanto recaída de consumo aislado. En el caso de consumo aislado no quedan establecidos ni se mantienen patrones de consumo compulsivo similares a la etapa anterior al tratamiento.

En CIPSIA Psicólogos Madrid contamos con una GUÍA de AUTOAYUDA en PREVENCIÓN DE RECAÍDAS, y somos especialistas en PREVENCIÓN DE RECAÍDAS contando con la colaboración de técnicos en prevención de recaídas y un programa propio.

Existen distintos tipos de adicciones, las más habituales son:

Se considera consumo excesivo de alcohol a todo consumo por encima de 20 g/día en mujeres y 40 g/día en hombres, o cuando el alcohol supone un 20% o más de las calorías totales de la dieta.

Se considera alcoholismo al consumo de alcohol en cualquier cantidad como para producir problemas familiares, laborales, legales o físicos.

Un problema de alcoholismo se configura y mantiene en función de la interacción del afectado con una amplia gama de correlatos socioculturales, con la bebida alcohólica, con sus características bioquímicas y las variables de su situación personal y ambiental.

No hay ninguna conducta aparentemente tan diversa que se asemeje más de la de un alcohólico, a la de otro alcohólico. Se considera el nivel cognitivo como interviniente en el proceso terapéutico de ahí la gran aportación que se puede hacer desde la terapia cognitivo conductual.

Tipos de alcoholismo

Se pueden diferenciar dos tipos de alcoholismo:

  • El alcoholismo del bebedor primario: se caracteriza porque; es el más frecuente (entre el 70-80%), es más habitual entre hombres (10%) que entre mujeres (3-5%) y tiene dos patrones:
  1. Bebedor excesivo regular: se caracteriza por ingesta diaria, llegando a tolerar grandes cantidades; embriaguez rara; dependencia muy frecuente,
  2. Bebedor excesivo irregular: se caracteriza por una ingesta episódica de grandes cantidades; de inicio más precoz y asociado a impulsividad; embriaguez frecuente y dependencia menor.
  • El alcoholismo de bebedor secundario se caracteriza porque aparece a consecuencia de una enfermedad psíquica, se utiliza como ansiolítico (depresivo, ansioso, psicótico) o de estimulante (maníacos).

Adicciones sin drogas

Se trata de una adicción sin sustancia. España es el país de la Unión Europea con más jóvenes adictos a internet. ¿Alguna vez se te ha ocurrido conocer cuántas veces consultas tu móvil a lo largo del día? El 75% de personas que poseen teléfono móvil inteligente presenta nomofobia, es decir, temor y ansiedad ante el hecho de querer consultar su Smartphone y no poder hacerlo.
El problema no solo es de los jóvenes. La aparición de las nuevas tecnologías en nuestra vida diaria ha traído consigo no solo grandes beneficios, sino también graves inconvenientes que son precisos valorar. Cada vez son más las personas que descuidan tareas del ámbito laboral, sentimental, familiar y ocio debido a una excesiva dependencia del teléfono móvil. Problemas de ansiedad, familiares, de pareja, comienzan a estar asociados y ser derivados por este tipo de adicciones.

El WhatsApp

Los psicólogos empezamos a constatar cómo en nuestras terapias de pareja, terapia familiar, o en grupos de amigos, una aplicación como el WhatsApp está detrás de un gran número de conflictos interpersonales generando muchos malentendidos en la comunicación y dificultades para establecer acuerdos. Las relaciones se empiezan a vivir por este motivo con demasiada ansiedad y estrés, ya que se trata de una herramienta que puede llegar a colarse en cualquier momento de nuestra vida cotidiana mediante señales auditivas que rompen la calma, y despiertan estados de alerta.

Conductas problemáticas asociadas al uso del móvil

Otro dato relevante más es que se sabe que la mitad de los adultos se llevan el móvil a la cama. Este hecho se considera como una conducta adictiva y puede acarrear la aparición de problemas relacionados con el sueño. Se empiezan a recoger datos alarmantes de la utilización del móvil mientras se está conduciendo, con el riesgo que esto puede suponer de cara a que aumenta mucho la probabilidad de tener un accidente de tráfico.

Al igual que la adicción a los ordenadores o a Internet, la creciente necesidad de los usuarios por estar permanentemente consultando su móvil es parte de la misma familia de patologías que la ludopatía. Y es que algo que produce placer a nuestro cerebro es susceptible de convertirse en adictivo y fácilmente podemos perder el control por ello.

¿Tengo problemas de adicción al móvil?

James Roberts uno de los expertos más reputados por sus investigaciones sobre la adicción al móvil formula 12 preguntas para saber si realmente tenemos adicción:

  • La primera cosa que cojo por la mañana después de levantarme es el móvil.
  • Vuelvo a casa mientras voy al trabajo si me he dejado el teléfono en casa.
  • Uso a menudo el móvil cuando estoy aburrido.
  • He simulado recibir una llamada para evitar una situación comprometida.
  • Cada vez gasto más y más tiempo con el móvil.
  • Gasto más tiempo en el móvil del que debería.
  • Tengo ansiedad o me vuelvo irritable si el móvil no lo tengo a la vista.
  • Me entra el pánico cuando pienso que he perdido mi móvil.
  • He discutido con mi pareja, amigos o familia sobre el uso que hago del móvil.
  • Utilizo el móvil cuando estoy conduciendo.
  • He intentado dejar de usar tanto el móvil, pero la intención no ha durado mucho.
  • Necesito reducir el uso que hago del móvil, pero temo que no puedo hacerlo.

Si la puntuación que obtenemos es por encima de 7, deberíamos pensar en acudir a un especialista.

Menú