Gracias a la investigación, cada vez queda más clara la relación entre las emociones y otros procesos psicológicos y nuestra alimentación. Por un lado, nuestras emociones pueden conducir a una mayor o menor ingesta de alimentos. Y lo que es más sorprendente, nuestro tipo de dieta y nuestra salud digestiva pueden ejercer cambios en nuestra psicología y nuestra resistencia al estrés. La adicción a la comida se encuadra dentro de esta relación bidireccional entre el sustrato físico que es el aparato digestivo, y nuestras emociones.

– Si quieres saber más sobre la relación entre salud física y salud mental, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

¿Qué es la adicción a la comida?

La adicción a la comida se define en base a una serie de rasgos como la compulsión por comer, la dificultad para detenernos o moderarnos al sucumbir a los antojos, sentimientos de culpabilidad, frustración, o falta de control sobre la propia ingesta o sobre el peso, ocultar el consumo de alimentos problemáticos a otras personas, etc. 

A lo largo de nuestras vidas, establecemos un vínculo con la comida. Al comer, no sólo satisfacemos el hambre, sino que hay todo un conjunto de factores que van asociados a la alimentación. El entorno, las personas con las que compartimos el ritual de comer, nuestras creencias y pensamientos acerca de los diferentes alimentos… hacen que forjemos una relación más o menos positiva con lo que ingerimos. Como en todas las adicciones, existen factores psicológicos, sociales y biológicos que hacen a algunas personas más proclives a desarrollarlas. 

Factores neuroquímicos que predisponen a la adicción a la comida

La comida actúa como ansiolítico natural, es decir, reduce el estrés. Esta es la razón por la que se puede convertir en una sustancia adictiva para algunas personas, aunque no lo sea para todas. El mecanismo cerebral que media en la mayoría de las adicciones es el sistema de recompensa. Nuestro sistema de recompensa es el encargado de la respuesta de placer ante estímulos en un principio beneficiosos como la comida, la bebida o el sexo, aunque también ante las drogas. De este modo, se asegura que el organismo repita las acciones que le llevan a dicho estímulo beneficioso, lo que es adaptativo desde un punto de vista evolutivo. 

– Si quieres saber más sobre el efecto de las drogas en el cerebro, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí

Si nos paramos a pensar, los alimentos de los que nos solemos dar un atracón, y también los que más comúnmente causan adicción suelen ser los menos saludables: bollería industrial, patatas fritas, comida rápida con alto contenido en grasa como las hamburguesas… Evolutivamente hablando, los elevados requerimientos energéticos del cerebro humano hacen que sea más adaptativo consumir alimentos ricos en energía como las grasas o los azúcares. Los llamados carbohidratos simples refinados, como el azúcar, que proporcionan grandes cantidades de glucosa de absorción rápida, son los más indicados a la hora de causar adicciones. El problema llega con estas sustancias, generadas por el hombre, que disparan la respuesta de placer y a las que tenemos acceso directo y casi ilimitado. 

Numerosos estudios prueban que el azúcar, al igual que otras drogas, suplanta el sistema de recompensa o de placer, haciendo que una conducta en principio adaptativa como es el acto de comer, derive en una adicción insana y en un problema para el individuo. 

Por otra parte tenemos las grasas, que también disparan el sistema de recompensa y son susceptibles de causar adicción. Si además combinamos grasas y azúcares, junto a otros aditivos que añaden sabor artificialmente, como es el caso de la comida rápida, esta mezcla altera en gran medida los mecanismos cerebrales de recompensa, y resulta especialmente adictiva.

Factores sociales y psicológicos en la adicción a la comida

Usualmente, las adicciones a una sustancia se dan en un entorno concreto, junto a ciertas personas y alrededor de determinadas rutinas o hábitos de consumo de dicha sustancia. De esta forma, el consumo de una sustancia probablemente no derivará en una adicción si se cambia totalmente de entorno. Por ejemplo, si nos administran un determinado fármaco cuando estamos en el hospital para paliar el dolor, es poco probable que se desarrolle una adicción cuando nos den el alta y volvamos a nuestra casa. En cambio, la comida es necesaria para sobrevivir, por lo que no podemos evitarla tan fácilmente. Esto hace que la adicción a la comida sea especialmente difícil de superar, por la amplia disponibilidad del estímulo problemático.

La gran mayoría de las adicciones a sustancias se relacionan con el malestar psicológico. Así, la comida u otras sustancias adictivas sirven como una vía de escape para reducir el estrés. Como ya hemos dicho anteriormente, la comida es un ansiolítico natural, y desencadena en el cerebro una respuesta de placer. El adicto a la comida come compulsivamente para reducir su estrés, y tiene una reacción química cerebral similar a la adicción a otras drogas. 

La obesidad y la adicción a la comida, un nuevo enfoque

Propuestas recientes entienden la adicción a la comida como uno de los componentes de la obesidad. Ciertos factores psicológicos, como la baja, la baja tolerancia a la frustración o la tendencia a rehuir los problemas en lugar de afrontarlos, predisponen a malos hábitos de autocuidado y al desarrollo de adicciones. Este nuevo enfoque supondría nuevas formas de intervención y de tratamiento en el caso de la obesidad. Se tienen en cuenta no sólo los factores nutricionales, sino también los emocionales y el bienestar psicológico.

En CIPSIA Psicólogos contamos con profesionales con experiencia en el tratamiento de este y todo tipo de problemas psicológicos. Si tienes dudas sobre este o cualquier otro problema, puedes contactarnos pinchando aquí

Artículo escrito por CIPSIA Psicólogos Madrid: Irene Serrano

También te puede interesar…

El confinamiento como reforzador de pensamientos automáticos

Seguramente en este periodo tan excepcional que estamos viviendo de confinamiento, restricciones y mensajes políticos, todos hemos podido identificar de una u otra manera altibajos en nuestro humor, estado físico y sobre todo psicológico. Todo esto ha llevado a que también se vea afectado nuestro sistema de creencias, que es la parte de los pensamientos…

Defusión del pensamiento

En ocasiones nuestros pensamientos nos engañan. Las personas pueden tener problemas para distinguir entre pensamiento y realidad. Es decir, la persona tiene tendencia a creer que lo que piensa es una verdad absoluta, y se olvida de hacer una valoración objetiva y contrastada de la realidad que lo ha provocado. Es un error que consiste…

¿Mejora el ejercicio la salud mental?

Parece evidente que el ejercicio nos ayuda a mantenernos sanos y en forma, y a evitar enfermedades asociadas a la vida sedentaria, como la obesidad o las cardiovasculares. Por supuesto, los efectos físicos siempre son más evidentes que los psicológicos, pero el estudio de la Psicología del Deporte cada vez muestra más evidencias de los…

¿Por qué es tan difícil superar una adicción?

En nuestro blog, ya hemos hablado anteriormente sobre qué son las adicciones y cuáles son sus causas y sus consecuencias. A grandes rasgos, podríamos definir una adicción como la dependencia de una sustancia, actividad o situación, que tiene consecuencias perjudiciales para la persona. La funcionalidad del individuo se ve afectada, y su vida pasa a…

IMAGEN CORPORAL: EMPIEZA A SENTIRTE BIEN CON TU CUERPO

Con la llegada de las altas temperaturas y del verano, llega, indudablemente, una época en la que aligeramos nuestra vestimenta, y exponemos en mayor medida nuestro cuerpo. Este momento tan deseado, por ir frecuentemente asociado a periodos vacacionales, se convierte para algunos en fuente de preocupaciones. La insatisfacción con la propia imagen cobra especial importancia…

Cómo superar el perfeccionismo

Pese a la buena fama de la que a veces goza en nuestrasociedad el perfeccionismo, no siempre es una característica deseada porquienes la ostentan, ni por quienes rodean a la persona perfeccionista. En muchas ocasiones, el perfeccionismo está asociado a una alta insatisfacción y ansiedad por parte de la persona que lo sufre. La persona…

Indefensión aprendida

Una persona tiene alta percepción decontrol cuando considera que posee las herramientas necesarias para manejar lasdemandas de su entorno, para afrontar las dificultades de su día a día,resolver sus problemas, y salir airoso de ellos. Una baja percepción de control puede ser un factor de riesgo ante diversos problemas de salud mental, especialmente en casos…

Autoeficacia, la confianza en que las cosas nos saldrán bien

El término autoeficacia fue propuesto por el psicólogo Albert Bandura a finales de los 70. Este constructo se refiere al grado de confianza que una persona tiene en que sus habilidades le llevarán al éxito. En este sentido no sólo tiene en cuenta el conocimiento de las propias destrezas, sino también la seguridad de que…

La adicción a los videojuegos

Desde la Dirección General de la Familia y el Menor de la Comunidad de Madrid, en colaboración con la Fundación Aprender a Mirar, acaban de publicar una guía muy interesante llamada “Pasos para evitar la adicción a los videojuegos”, en la que se aborda esta problemática que tanto preocupa a madres y padres en estos…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *