La inteligencia emocional ha tomado mucho protagonismo en el ámbito de la psicología y sus estudios desde los últimos años del siglo XX. Daniel Goleman presenta este concepto con su libro y bestseller “La inteligencia emocional” en el año 1996, y la define como “la capacidad (…) para identificar, acceder y controlar nuestras emociones, las de los demás y las del grupo”. No obstante, antes de Goleman los fundamentos del trabajo en esta área se deben a Salovey y Mayer en primer lugar, y con otros investigadores como Bar-On, Carusso, etc.

En primer término, para manejar las competencias emocionales es preciso que cada persona sea capaz de identificar las suyas y las de los demás. Poseemos un buen número de ellas y las podemos desarrollar en función del trabajo que hagamos para potenciarlas.

   Si quieres saber mas sobre la inteligencia emocional, puedes leer nuestro artículo aquí.

 

¿Cuáles son las competencias emocionales?

Según Goleman habría cuatro categorías; la autoconciencia, que permite conocerse mejor a uno mismo; la autogestión, permite manejar lo mejor posible las situaciones del ámbito laboral; la conciencia de los demás, que permite conocer a los otros y sus emociones; y por último, la gestión relacional, que permite influir y manejar las emociones de los demás.

La primera categoría, la autoconciencia, estaría formada por la autorregulación, la conciencia de nuestras emociones, la intuición y la autoconfianza.

La segunda categoría, autogestión, estaría formada por la adaptación, el autodominio, la autoestima, el control de impulsos, la perseverancia, motivación, optimismo, tolerancia al estrés, iniciativa y flexibilidad.

La categoría de la conciencia de los demás estaría formada por; la empatía (ponerse en el lugar del otro), la mentalidad abierta y la asertividad.

Por último, la gestión relacional estaría formada por; la solución de problemas, el trabajo en equipo, la inteligencia relacional (entenderse con los demás) y la influencia. En esta categoría también resulta de gran importancia el dominio de las habilidades sociales básicas como son; escuchar, saludar, despedirse, dar las gracias, pedir un favor, pedir disculpas, mantener una actitud dialogante, etc.

 

Artículo escrito por CIPSIA Psicólogos Madrid: Francisco Ortiz

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